A Place For Parks - The Bright Period
(Unique Records, 2002)


Desde el sello francés Unique Records nos llega el suculento debut de A Place For Parks, una banda procedente de la ciudad gala de Montauban que, desde la misma elección de su nombre, decidió dejar pistas acerca de los parámetros estilísticos abordados por su proyecto.

Lo cierto es que bautizar una banda con el nombre de una canción de Mogwai supone una verdadera declaración de intenciones que, admitámoslo, a estas alturas llega a inquietarnos. Y es que, el discurso de los escoceses tiene la desdicha de haber dejado a sus espaldas una cohorte de imitadores que, normalmente, acaban quedándose meramente en eso, imitadores.

Por suerte, el de A Place For Parks no es uno de esos casos y el trío francés demuestra, como mínimo, ser poseedor de un amplio arco de influencias que acaba por desembocar en un estilo propio, entre el free jazz más juguetón y pausado, el post-rock ambiental y el slowcore más hiriente.

Las seis canciones de “The Bright Period”, transitan, siempre al filo de la navaja, entre los parajes más hostiles y los territorios más acogedores, construyendo con sus acertadas melodías una tensa calma que parece no querer despegar nunca y, en definitiva, edifican un nuevo tratado de post-rock que consigue el principal objetivo de este género, utilizar las texturas para emocionar.

Texturas que en esta ocasión se generan a través de bajo, guitarra y batería, pero también con una importante aportación de instrumentos como piano (minimalista y crucial en “Our Screwball Concerto”), clarinete (descubriendo nuevos horizontes en “Hidden Landscapes”) o trombón, que acaban por remitirnos a unos Godspeed You ! Black Emperor menos épicos.

A Place For Parks nos entregan un debut sutil, delicado y sugerente que hará las delicias de los seguidores de grupos como Codeine, Slint, Steven R. Smith o Godspeed You! Black Emperor. E. Pérez