Ursula - Tres canciones para Moonpalace
(Moonpalace Records, 2004)
Ursula, el proyecto con sugestivo nombre de mujer utilizado por David Cordero para lanzar sus miedos e incertidumbres al mundo, se ha convertido, con apenas dos discos de estudio (“La banda sonora de mi funeral” y “Todo vuelve a ser lo que no era“) en uno de los mejores retratistas de fobias (en su caso, con paisajes áridos como telón de fondo), que se puedan encontrar en las cubetas de discos.
Mientras llega su tercer disco de estudio, Cordero nos entrega “Tres canciones para Moonpalace”, un EP inicialmente concebido para compartir espacio vital con las canciones de los también andaluces Henry, pero finalmente editado en la única compañía de su arisca soledad, esa que torpemente da la espalda cuando solo persigue un abrazo cálido y reconfortante.
El primer EP en la carrera de Ursula juega con las cartas levantadas y, desde su propio título, desvela lo alojado en sus entrañas, tres desamparadas composiciones en las que, los elementos habituales en la música de los gaditanos vuelven a ser los protagonistas. Crepitantes colchones armados con electrónica de habitación, guitarras titubeantes y comatosas, una garganta llena de arena escupiendo traumas y melódicas que saben a poesía son los materiales con los que se edifican canciones que, una vez más, son fotografías de miradas perdidas en un infinito color sepia al tiempo que reflejo de una personalidad, a estas alturas, convertida en estilo.
Un estilo que, por ahora, tiene su punto culminante en “L’échec”, una composición prácticamente instrumental que, pese a elevarse sobre una estructura digital, transmite una calidez fuera de lo común y reivindica a unos Ursula insuficientemente valorados.
E. Pérez
www.moonpalacerecords.com