Sitrosound - No Exit
(Autoeditado)
Envuelta en una elegante, sombría y minimalista presentación nos llega la primera maqueta de Sitrosound, el proyecto en el que Daniel Lardín se escuda para elaborar, armado de mesa de mezclas y sintetizador, su cuidado discurso digital.
En las entrañas de “No Exit”, y ya desde la inicial “Open”, nos encontramos con una ambientación fría e inhóspita, como proyectada desde el interior de una enorme pecera, cubierta por gruesas cristaleras, plagada de peligros y siempre con sugestivos ecos submarinos como acompañamiento.
Nueve composiciones, de carácter instrumental, si exceptuamos “Colours”, en las que la falta de elementos orgánicos y el carácter vertiginoso de los sonidos extraídos de la paleta de Lardín sugieren incomunicación y futuro, aislamiento y soledad, como prediciendo un oscuro porvenir en el que los humanos se parapeten tras las sombras, tal y como insinúa la tímida silueta oculta bajo las sombras de la portada de “No Exit”.
En ocasiones pendiente de las atmósferas (“Intermission”, en la citada “Open”) y usualmente acercándose a la pista de baile cautivo del ritmo (“No Exit”, “Alex’ Eyes”, “Break Waltz”, “Domestic Mouse”, “Idem”) incluso desde una perspectiva mística (“Wanted”), Sitrosound comparte conceptos e ideales con gigantes del genero como Underworld u Orbital pero todavía anda persiguiendo un sonido que lo identifique inequívocamente.
Como suele ser habitual cuando alguien se embarca en un proyecto musical en solitario, Lardín demuestra tener personalidad: no parece encontrarse a gusto con las composiciones de más de tres minutos y las evita, se muestra esquivo en el manejo de ritmos y pese a ello las canciones conservan una línea argumental y, aunque en ocasiones recuerda demasiado a sus referentes, en otras parece querer soltarse de su mano y tener muy claro hacia donde dirigirse.
La electrónica nacional sigue deparando nuevos valores. Sitrosound es uno de ellos.
E. Pérez
sitrosound@wanadoo.es